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FLORES DE BACH, CONTRA LA ENFERMEDAD
FÍSICA Y PSÍQUICA
Mayce Lara
En 1934, el médico bacteriologo, homeópata y doctor en filosofía Edward Bach descubrió las propiedades curativas de las flores. Después de haber estado durante años trabajando en su consulta de Londres y sintiéndose preocupado por los efectos secundarios que la medicación tradicional producía en el organismo de sus pacientes y en el suyo propio, decidió abandonarlo todo y retirarse al campo para buscar un remedio natural que no resultara intrusivo y deteriorante para el organismo.
En su Gales natal encontró la respuesta. Comenzó a investigar con las flores que crecían en sus bosques y halló en cada una un mensaje energético escrito en su composición molecular y que, por tanto, variaba de una flor a otra.
EFECTOS FÍSICOS Y PSICOLÓGICOS
Edward Bach estudió 38 flores y comprobó que no sólo podía modificar el estado físico del enfermo, sino también el psicológico. Esta conclusión le llevó a elaborar en torno a la enfermedad toda una teoría que, hoy en día, tanto psicólogos como médicos cuentan con la misma a la hora de diagnosticar una patología psicosomática.
El doctor Bach consideraba que la base del mal se encontraba entre los aspectos mental y espiritual del ser humano. Esta inarmonía se daba siempre que una serie de actitudes conflictivas de la persona producían tristeza, tormento, miedo, cansancio, resignación, etc., hacía descender la vitalidad del cuerpo y permitía la presencia de la enfermedad.
Por esta razón, el doctor Bach preparaba unos remedios encaminados a modificar el estado de ánimo del paciente.
ENFERMEDAD Y ENFERMOS
Otra innovación del doctor Bach era la manera de trabajar la enfermedad. Para él no existía la enfermedad en sí, sino individuos enfermos. Era preciso llegar a la causa que podía desencadenar el problema, para así intentar resolver el mal. Las flores de Bach poseen la enorme ventaja de no tener efectos secundarios (su composición es homeopática, es decir, en su fórmula sólo se encuentra el vehículo que es alcohol y agua y "la vibración" o huella de la flor utilizada) son muy sencillas de administrar (se aplican de 2 a 4 gotas por vía sublingüal o, incluso, sobre la piel) recomendables para cualquier edad; pueden emplearse con personas, animales o plantas; en estado consciente o inconsciente y directamente sobre heridas.
Funcionan en el nivel electromagnético del cuerpo, elevando el tono vibracional allí donde se ha reducido y restableciento el equilibrio energético.
En el año 1976, la Organización Mundial de la Salud (OMS) incorporó este método terapéutico a la Medicina Alternativa, recomendando su uso
PARA CADA MAL, UNA FLOR
Hay flores para la depresión, obsesiones, fobias, angustia y contra las úlceras, el asma, la artritis, los desarreglos intestinales, etc...
El conocimiento y utilización de las Flores de Bach sería, no sólo conveniente para los profesionales dedicados a la salud, sino para que todas las personas se pudieran beneficiar de sus propiedades en un momento difícil de la vida.
"Que la sencillez de este método no le disuada de utilizarlo, ya que cuanto más lejos avancen sus experiencias más descubrirá y entenderá la sencillez de toda la Creación..."
Mayce Lara imparte cursos de Flores de Bach y Nueva Generación en Alariel. |